sábado, 1 de agosto de 2015

24/07/15 EL GANGES



Hoy, a las cinco de la mañana, ya estábamos en pie para ir a ver el amanecer al famoso río sagrado, el Ganges. Nos hemos subido en una barca para contemplar la salida del sol. A medida que navegábamos iba saliendo el sol y hemos hecho una ofrenda a los dioses para que protejan a nuestra familia, consistía en dejar una tarrina con pétalos de flores y una vela encendida en medio, la vela flotaba en dirección al amanecer. Ha sido un momento de paz absoluta porque no sentíamos ningún ruido, excepto el motor de la barca, a veces aquí se hecha de menos el silencio. La luz calida del sol iba apareciendo y con el suave movimiento del agua creaba un ambiente de tranquilidad, de reflexión y de calma.

A pesar de la temprana hora, ya había mucho movimiento cerca del río. A pesar de sus sucias aguas, algunos se lavaban el cuerpo y los dientes en él, otros pescaban, otros lavaban ropa…

Más tarde, antes de comer, fuimos a ver varios templos hindús en “tucu-tucu”. Despúes de esta atareada mañana comimos y descansamos para poder ver el atardecer del Ganges en barca.

La barca nos condujo hacía donde se situaban los brahmanes que estaban realizando, a orillas del río, una ceremonia de ofrenda a la diosa Ganges y la celebración del final de un nuevo día. Multitud de gente y barcas se congregaban delante de ellos para verlos. Es una ceremonia bonita de ver, ya que hay cinco brahmanes (que simbolizan los cinco elementos), que van perfectamente coordinados y utilizan agua, fuego y danza durante el proceso de la ceremonia.

viernes, 31 de julio de 2015

23/07/15 LLEGADA A BENARES



Cogimos un tren dirección Benares. El tren de buenas a primeras impacta, en cada vagón hay pequeños compartimentos con ocho literas de color marrón, el espacio es reducido y la luz tenue. Cada uno empieza a colocarse en sus literas, al menos hay aire acondicionado y sabanas limpias. La familia hindú que ocupan las literas de abajo nos mira con curiosidad. El baño, es un agujero en el suelo con unas repisas a cada lado para poner los pies y por el agujero se pueden ver las vías del tren como van pasando a medida que avanzamos. Mejor dormir porque la noche será larga, nos quedan 14 horas de trayecto.

Después del curioso viaje, llegamos a la ciudad sagrada. Cogimos un “tucu-tucu” y después de sufrir por nuestras vidas, de lo mal que conducen, llegamos al hotel. El hotel, estaba escondido en uno de los callejones característicos de la ciudad. ¡Es increíble, tienes ascensor! Aquí en la India es difícil encontrar comodidades, no sabemos lo bien acostumbrados que estamos en España…Es muy nuevo y moderno, después de dormir en el tren esto es un lujo. Durante todo el día descansaremos y nos dejaremos mimar por las comodidades y la limpieza del hotel.

22/07/15 AGRA



Hemos cogido un tren dirección Agra, viajamos bastante cómodos en asientos reclinables y pude dormir las cuatro horas de trayecto.

Una vez en la ciudad, dejamos todas las maletas en una habitación de un hotel y nos vamos a ver el impresionante Taj Mahal. Llegamos a la puerta del parque que rodea el gran monumento y andamos unos 10 minutos bajo el sofocante calor, hoy no corre ni gota de aire y el sol ha salido con intensidad. Nos dividen en una cola a las mujeres y en la otra los hombres para pasar por los estrictos controles militares que hay para poder acceder. Entramos sin problema y ahí esta, vas pasando por el arco de una puerta preciosa y vas viendo a lo lejos la silueta perfecta del Taj Mahal. Es precioso todo de mármol blanco y con una estructura perfecta lo mires por donde lo mires, aunque tengo que decir que me lo imaginaba mas grande. Dentro era muy bonito pero había demasiada gente que no paraba de empujar y hacía mucho calor, eso estropeo un poco el momento. No solo es bonito como monumento, sino que su historia de amor y luego la historia de lucha entre padre e hijo lo hace más interesante.

A la tarde fuimos a Agra Fort, es un fuerte muy bonito desde donde se puede contemplar el Taj Mahal y el río que esta a su lado, como estaba atardeciendo el paisaje era mucho más espectacular.

Tanto en un monumento como en el otro, nos sentimos un poco incomodas ya que todo el mundo nos hacía fotos por ser extranjeras y nos pedían hacerse fotos con nosotras. Parecía que el monumento fuésemos nosotras.

martes, 28 de julio de 2015

21/07/15 LOS MONOS



Por la mañana, hemos visitado el templo de los monos, es como una especie de ciudad abandonada apoderada por los monos. Vas caminando por las calles y los monos correteaban a tu alrededor, has de ir con cuidado porque algún mono espabilado te puede robar algo.

Antiguamente este conjunto de templos, fue construido por un hombre con mucho poder que le daba uso personal y exclusivo. Cuando falleció, pasó a manos del gobierno que no tiene dinero para mantenerlo y hoy en día esta abandonado, invadido por los monos y abierto al público como atracción turística. Aunque sus templos siguen sirviendo como oratorio de muchos hindús.

Los hindús se bañaban en un estanque verde con el agua muy sucia, para ellos era purificadora.

La verdad es que te paras a pensar y es increíble como unas estructuras de tales dimensiones son ocupadas por monos y, luego, muchas personas malviven en las calles, es indignante. Aquí, los templos están limpios, cuidados y en perfectas condiciones, pero luego las personas duermen en las calles entre la basura y la suciedad.

Por la tarde, hemos ido con nuestro “tuc-tuc” de compras y me he probado un “sari”, que es el traje típico de las mujeres hindús.


20/07/15 ELEFANTES



Por la mañana, nos levantamos pronto para ir al Ambar Fort, es un palacio del antiguo maharajá de Jaipur, es de color anaranjado y esta rodeado de una muralla que recorre las montañas de alrededor con sus 23 km de largura.

Después de ver este increíble monumento, hemos ido a ver los elefantes y nos hemos subido encima de ellos elevándonos por la trompa. Hemos tenido un percance durante el trayecto porque nuestro elefante se ha vuelto loco y ha intentado tirarnos de su espalda. Al final hemos pedido a gritos que queríamos bajar y, después del susto nos han cambiado de elefante. El resto del trayecto ha sido fantástico, ir en elefante por en medio de la nada, rodeados de naturaleza y silencio, ha sido una tranquilidad y un descanso absoluto.

A la tarde hemos ido a comprar joyas y nos han enseñado el taller donde las confeccionan. He tenido que sacar mis dotes de regateadora.

Hemos comentado con las compañeras que Jaipur es una ciudad de tres millones de habitantes, pero el paisaje es muy rural, es como estar en un pueblo enorme. Gran parte de los habitantes se dedican a la agricultura porque había muchos tractores por dentro de la ciudad, a diferencia de Calcuta que no vi ninguno.

19/07/15 LLEGADA A JAIPUR



El primer día en Jaipur fue como agua de mayo, además lo esperaba con mucha ilusión, mis expectativas eran buenas y no me fallaron. Nada más llegar notamos el cambio de Calcuta-Jaipur, la ciudad era menos sucia.Los taxis eran más nuevos, no eran los típicos taxis antiguos que hay en Calcuta y los cuervos tampoco revoloteaban por las calles.

Cuando entramos al hotel, una sonrisa se dibujo en mi cara, era un palacete de un antiguo maharajá y ahora es propiedad de un importante militar del país. Tenía un amplio jardín de césped y florecillas, y todo el hotel estaba decorado muy rustico con muebles antiguos, pero muy bien conservados. Las habitaciones estaban muy limpias y desde la ventana se veía la piscina del hotel toda llena de azulejos que formaban dibujos hindús, aunque el agua estaba un poco turbia debido a la lluvia, además aquí no tienen depuradoras.

Después de descansar un poco, nos subimos en un “tucu-tucu”(es una especie de cochecillo de tres ruedas muy típico de la India) que contratamos para todos los días en Jaipur. Nuestro conductor era muy majo y pronto le pusimos el nombre de “machine”. Llegamos a la Ciudad Rosa, que es una calle toda llena de edificios rosas con comercios pequeños. Seguidamente, fuimos a una tienda donde nos mostraron el proceso de estampación de las telas y los telares, allí aprovechamos para comprar.

18/07/15 SLAMS Y BARRIO ROJO



Esta mañana hemos ido a los Slams, está considerado como el barrio más pobre del mundo. Cuando hemos llegado el foco de miradas se ha centrado en nosotros, la gente ha empezado a recibirnos, algunos nos invitaban a entrar a ver sus casas, otros nos pedían dinero para comida y otros nos señalaban la cámara para que nos hiciéramos fotos con ellos. La verdad es que el barrio impacta nada mas verlo, imaginar una calle muy larga en la que a cada lado hay pequeñas chabolas hechas de plástico, maderas y poco más. La suciedad, por supuesto, esta presente y la basura se acumula en las calles todavía sin asfaltar.

En este caos, encuentras miradas de todo tipo. Algunas miradas de pequeños delincuentes que, a pesar de su corta edad, ya saben mucho de la vida, suficiente para haber perdido aquella inocencia infantil para dar paso a la picardía de buscarse la vida en las calles. Muchos tienen la mirada perdida, el alcohol, el tabaco y las drogas no ayudan. Ellos ya se creen valientes y mayores, los juegos de niños se aparcan a un lado porque ser el más chulo es lo que cuenta.

También, hay otras miradas, las que a mi más me han afectado. Pequeñas niñas, de entre 8 y 12 años maquilladas y con tacones. Mi estomago da un vuelco al imaginar a que se dedican. Algunas chicas en plena adolescencia transmiten la misma mirada, son miradas de infancias robadas, de mucho dolor sufrido y muy callado. Algunas, un poco más mayores, están idas completamente, el peso de la infelicidad se les nota en sus caras, es duro sobrellevar su cruda realidad.

A la noche fuimos al Barrio Rojo, que es el barrio donde están todas las prostitutas, es el más grande después del de Bangok. Por un lado, me impacto porque no me imaginaba que, en ese barrio, familias enteras hiciesen vida normal rodeados de todo aquello. Niñas y niños jugaban en las calles tranquilamente y viendo todo lo que ocurría a su alrededor con total normalidad. Había algunas mujeres embarazadas y chicas, demasiado jóvenes, ejerciendo la prostitución.