Esta mañana hemos
ido a los Slams, está considerado como el barrio más pobre del mundo. Cuando
hemos llegado el foco de miradas se ha centrado en nosotros, la gente ha
empezado a recibirnos, algunos nos invitaban a entrar a ver sus casas, otros
nos pedían dinero para comida y otros nos señalaban la cámara para que nos hiciéramos
fotos con ellos. La verdad es que el barrio impacta nada mas verlo, imaginar
una calle muy larga en la que a cada lado hay pequeñas chabolas hechas de plástico,
maderas y poco más. La suciedad, por supuesto, esta presente y la basura se
acumula en las calles todavía sin asfaltar.
En este caos,
encuentras miradas de todo tipo. Algunas miradas de pequeños delincuentes que,
a pesar de su corta edad, ya saben mucho de la vida, suficiente para haber
perdido aquella inocencia infantil para dar paso a la picardía de buscarse la
vida en las calles. Muchos tienen la mirada perdida, el alcohol, el tabaco y
las drogas no ayudan. Ellos ya se creen valientes y mayores, los juegos de
niños se aparcan a un lado porque ser el más chulo es lo que cuenta.
También, hay otras
miradas, las que a mi más me han afectado. Pequeñas niñas, de entre 8 y 12 años
maquilladas y con tacones. Mi estomago da un vuelco al imaginar a que se
dedican. Algunas chicas en plena adolescencia transmiten la misma mirada, son
miradas de infancias robadas, de mucho dolor sufrido y muy callado. Algunas, un
poco más mayores, están idas completamente, el peso de la infelicidad se les
nota en sus caras, es duro sobrellevar su cruda realidad.
A la noche fuimos al
Barrio Rojo, que es el barrio donde están todas las prostitutas, es el más
grande después del de Bangok. Por un lado, me impacto porque no me imaginaba
que, en ese barrio, familias enteras hiciesen vida normal rodeados de todo
aquello. Niñas y niños jugaban en las calles tranquilamente y viendo todo lo
que ocurría a su alrededor con total normalidad. Había algunas mujeres
embarazadas y chicas, demasiado jóvenes, ejerciendo la prostitución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario