martes, 28 de julio de 2015

18/07/15 SLAMS Y BARRIO ROJO



Esta mañana hemos ido a los Slams, está considerado como el barrio más pobre del mundo. Cuando hemos llegado el foco de miradas se ha centrado en nosotros, la gente ha empezado a recibirnos, algunos nos invitaban a entrar a ver sus casas, otros nos pedían dinero para comida y otros nos señalaban la cámara para que nos hiciéramos fotos con ellos. La verdad es que el barrio impacta nada mas verlo, imaginar una calle muy larga en la que a cada lado hay pequeñas chabolas hechas de plástico, maderas y poco más. La suciedad, por supuesto, esta presente y la basura se acumula en las calles todavía sin asfaltar.

En este caos, encuentras miradas de todo tipo. Algunas miradas de pequeños delincuentes que, a pesar de su corta edad, ya saben mucho de la vida, suficiente para haber perdido aquella inocencia infantil para dar paso a la picardía de buscarse la vida en las calles. Muchos tienen la mirada perdida, el alcohol, el tabaco y las drogas no ayudan. Ellos ya se creen valientes y mayores, los juegos de niños se aparcan a un lado porque ser el más chulo es lo que cuenta.

También, hay otras miradas, las que a mi más me han afectado. Pequeñas niñas, de entre 8 y 12 años maquilladas y con tacones. Mi estomago da un vuelco al imaginar a que se dedican. Algunas chicas en plena adolescencia transmiten la misma mirada, son miradas de infancias robadas, de mucho dolor sufrido y muy callado. Algunas, un poco más mayores, están idas completamente, el peso de la infelicidad se les nota en sus caras, es duro sobrellevar su cruda realidad.

A la noche fuimos al Barrio Rojo, que es el barrio donde están todas las prostitutas, es el más grande después del de Bangok. Por un lado, me impacto porque no me imaginaba que, en ese barrio, familias enteras hiciesen vida normal rodeados de todo aquello. Niñas y niños jugaban en las calles tranquilamente y viendo todo lo que ocurría a su alrededor con total normalidad. Había algunas mujeres embarazadas y chicas, demasiado jóvenes, ejerciendo la prostitución.

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