Por la mañana, hemos
visitado el templo de los monos, es como una especie de ciudad abandonada
apoderada por los monos. Vas caminando por las calles y los monos correteaban a
tu alrededor, has de ir con cuidado porque algún mono espabilado te puede robar
algo.
Antiguamente este
conjunto de templos, fue construido por un hombre con mucho poder que le daba
uso personal y exclusivo. Cuando falleció, pasó a manos del gobierno que no
tiene dinero para mantenerlo y hoy en día esta abandonado, invadido por los
monos y abierto al público como atracción turística. Aunque sus templos siguen
sirviendo como oratorio de muchos hindús.
Los hindús se
bañaban en un estanque verde con el agua muy sucia, para ellos era
purificadora.
La verdad es que te
paras a pensar y es increíble como unas estructuras de tales dimensiones son
ocupadas por monos y, luego, muchas personas malviven en las calles, es
indignante. Aquí, los templos están limpios, cuidados y en perfectas
condiciones, pero luego las personas duermen en las calles entre la basura y la
suciedad.
Por la tarde, hemos
ido con nuestro “tuc-tuc” de compras y me he probado un “sari”, que es el traje
típico de las mujeres hindús.
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