Esta mañana, ha
venido el dueño, el señor Julian, y el director de la escuela para presentarse
y hacerse fotos con nosotros. Después hemos continuado con las actividades
diarias con los niños, cada día que pasa alucino más con la admiración que nos
tienen.
A la tarde, hemos
ido a ver el templo de Kalighat y no tenia nada que ver con los templos que
vimos ayer. Este era sucio y no tan bonito como los anteriores. Nos hemos
tenido que descalzar y el suelo estaba mojado porque estaba lloviendo, lo he
pasado mal porque me da mucha manía tocar según que texturas con los pies y,
creerme, que tocar con mis pies descalzos ese suelo sucio y mojado no ha sido
agradable. Además, donde tenían puesto el busto del dios Kali había muchas
flores, pero claro, al poner las flores nuevas encima de las viejas las de
abajo del todo estaban podridas y había cucarachas correteando alrededor. Para
rematar, al salir nos ha caído una tromba de agua que, para mi resfriado, no va
muy bien y hemos llegado chorreando al hotel.
Para ir hasta el
templo, hemos cogido el metro. Me ha sorprendido porque es bastante parecido al
de Barcelona. Las diferencias son que no se entra con tarjeta sino que te dan
una moneda de plástico como la de las ferias para subirte a la atracción de la
rana, también los vagones van con asientos que se diferencian por sexos para
evitar que los hombres y mujeres se mezclen. Dentro del metro no se puede hacer
fotos porque, como la India
esta en guerra con Pakistan, evitan posibles atentados, para ello también hay
detectores de metales en las entradas del metro y mucho control policial.
Ya van dos días que
llueve sin parar y esto desanima un poco, aquí ves cosas muy tristes y grises,
y con la tormenta todo es más deprimente. Mañana vamos de visita a una escuela
que esta a dos horas de Calcuta, esperamos que eso nos anime un poco.
Hola guapa....envíanos un poco de esa lluvia...nos iría bien....besos mil
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